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Estimule
los éxitos de su hijo Busque logros, inclusive en pequeñas
tareas, y elogie a su hijo a menudo. Es más probable que
obtenga el comportamiento que desea si hace énfasis en las
cosas positivas. Sus elogios ayudarán al niño a desarrollar
sentimientos positivos.
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Ayude
a su hijo a fijarse metas realistas. Si el niño o los padres
esperan demasiado, el hecho de no lograr lo que se desea
puede ser un duro golpe. Al preadolescente que siendo un
atleta aceptable, persigue ser el capitán del equipo, se
le podría sugerir que el simple hecho de ingresar al equipo
es una meta maravillosa y un gran honor. Y que, posteriormente,
incluso, podría llegar a ocupar posiciones cada vez más
destacadas dentro del equipo.
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Elogie
el esfuerzo, no sólo el logro. Hágale saber a su hijo que
no siempre tiene que ganar. Que es necesario e importante
plantearse metas, pero que intentar y tratar de dar lo mejor
de sí mismo, es en sí un hecho noble.
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Cuando
haga correcciones critique el acto, no al niño. Un comentario
impensado puede ser devastador para un niño. Los padres
deben fijarse muy bien en la forma en que corrigen a sus
hijos. Ejemplo positivo: «Subirse a la tapia es peligroso.
Te pudiste haber hecho daño, así que no lo vuelvas a hacer».
Ejemplo negativo: «No te debiste haber subido a la tapia.
No tienes sentido común?».
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No
compare el esfuerzo de su hijo con el de los demás. Siempre
habrá niños mejores o peores deportistas que su hijo, más
o menos inteligentes, más o menos creativos, etc. Su preadolescente
puede no saber que un buen esfuerzo puede significar lo
mismo que una medalla.
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Maneje
en forma apropiada sus sentimientos. Una forma constructiva
de compartir sus propios sentimientos negativos sobre una
situación es utilizar «Mensajes en Primera Persona». Estos
mensajes permiten que los niños no se sientan atacados o
«malos». Decir: “mantener la casa ordenada es importante
para mí, por lo que me molesta que dejes tiradas las cosas”,
resulta más adecuado que decir: “a veces te comportas como
un cerdo”.
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Proporcione
a su hijo responsabilidades. Los niños que tienen quehaceres
en la casa saben que están haciendo algo importante para
ayudar. Aprender a verse a sí mismos útiles y parte integrante
de un grupo. El completar sus deberes también les produce
una sensación de logro.
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Demuestre
a su hijo que le ama. Los besos, los abrazos y los «te quiero»
ayudan a su hijo a sentirse bien consigo mismo. Los niños
nunca serán demasiado pequeños o mayores como para decirles
que son amados y valorados.
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